Un contrato de compraventa de vehículo bien hecho protege a ambas partes y evita sorpresas. Estos son los datos y cláusulas que no pueden faltar.
El corazón del contrato. Deben ir todos los datos que identifican el auto sin ambigüedad:
El monto total, cómo y cuándo se paga (al contado, transferencia, etc.) y la constancia de que el vendedor recibió el pago. Si hay saldo pendiente, déjalo por escrito con fecha.
Conviene incluir la cláusula de venta en el estado en que se encuentra: el comprador declara que revisó el vehículo y lo acepta así. Esto protege al vendedor de reclamos posteriores por desgaste normal, y obliga al comprador a revisar bien antes de firmar.
Ambas partes firman, idealmente ante notario, lo que da fecha cierta y es necesario para inscribir la transferencia. Recuerda que el contrato no basta por sí solo: revisa cómo transferir el auto paso a paso.
Marca, modelo, año, color, número de motor, número de chasis y la patente. Cuanto más preciso, mejor: identifica el vehículo sin lugar a dudas.
Sí, para el vendedor: deja constancia de que el comprador revisó y acepta el vehículo como está. El comprador, por su parte, debe revisarlo bien antes de firmar.
No. El contrato acredita la venta, pero la transferencia se completa inscribiéndola en el Registro Civil. Ver la guía de cómo transferir un auto.