El finiquito es el documento que cierra la relación laboral y deja constancia de lo que se pagó. Si le falta algo, puede ser inválido —o dejarte pagando de menos.
Aprende a calcular cada uno en la guía paso a paso del finiquito y en la de indemnización por años de servicio.
Para que el finiquito pueda hacerse valer, debe ratificarse ante un ministro de fe: un notario, la Inspección del Trabajo u otro que la ley autoriza. Un finiquito solo firmado, sin ratificar, no tiene el mismo valor.
El finiquito debe otorgarse y ponerse a disposición del trabajador dentro de los 10 días hábiles siguientes al término. Revisa los tiempos de pago en la guía de cuándo y cómo se paga el finiquito.
Para poder invocarse en tu contra debe ratificarse ante un ministro de fe: notario, Inspección del Trabajo, u otro que la ley autoriza. Esa ratificación es clave para su validez.
Sí. Si no estás de acuerdo con algún monto, puedes firmar dejando constancia escrita de tu reserva de derechos y reclamar después lo que falte.
Un finiquito firmado y ratificado tiene mucho peso. Por eso conviene revisar cada monto antes de firmar y, si algo no cuadra, dejar la reserva.